Cinco propósitos imprescindibles para el Año Nuevo

Es cierto que este año ha sido uno de los más atípicos de nuestra vida y que hace doce meses nadie podía prever, ni por asomo, la que se nos venía encima. Pero incluso en mitad de la extrañeza hemos logrado mantener muchas de nuestras tradiciones, y no hay muchas que estén más arraigadas que la de terminar cada diciembre definiendo nuestros buenos propósitos para el Año Nuevo. El 2021 será un año clave en la recuperación, tanto económica como social, y no nos engañemos, la cuesta será empinada. El tejido empresarial tendrá que esforzarse en transmitir sensación de seguridad a sus empleados, confianza a los consumidores y la certidumbre de su apoyo sincero y útil a la sociedad. Por eso, hoy quiero compartir cinco propósitos sobre los que creo que conviene reflexionar en estos días de nuevos comienzos.

1. Adaptar el rumbo comercial a los sucesos para seguir siendo competitivos

Para sobrevivir, una empresa debe ser, ante todo, rentable. Generar empleo, crear prosperidad y mejorar la sociedad en la que desarrolla su actividad son sin duda objetivos nobles y necesarios. Pero ninguno de ellos podrá realizarse si el proyecto empresarial no es rentable. Hoy, las noticias se suceden a velocidad de vértigo y con ellas aparecen, a menudo, inesperadas oportunidades de negocio. Si miramos atentamente a nuestro alrededor podremos detectarlas y seguir remando así hacía océanos azules.

Por otro lado, las expectativas de los consumidores están cambiando. Lo sensato será que las compañías busquen en el año nuevo el modo de adaptarse e incrementar su competitividad. Esto implica reevaluar puntos fuertes y debilidades. Planifiquemos con acierto las estrategias y dejemos atrás el temor a los cambios. No perdamos de vista que una atención personal excelente, que no escatime en calor humano, es cada vez más demandada, y agradecida, por los consumidores.

2. Generar fidelidad entre los empleados y retener el talento

Sin talento en su plantilla, una empresa no puede sobrevivir a largo plazo, y mucho menos crecer. En este año que comienza, es crucial lograr que estos profesionales encuentren en la compañía un entorno amable, con perspectivas profesionales, donde desarrollar una carrera a largo plazo. Al talento le disgusta sentirse encerrado, necesita cauces para seguir creciendo en lo profesional sin sentirse nunca abandonado en lo personal.

Las oportunidades de formación para salvar, por ejemplo, la brecha digital, son un gran incentivo para los profesionales. Como lo es también la certeza de que existe un interés sincero por su bienestar y el de los suyos, que trasciende lo meramente laboral. La conexión emocional que surge de esta atención, de este cuidado, marcará la diferencia entre una ser una entrada más en un CV y la empresa en la que una persona decida crecer y aportar a largo plazo.

3. Ganarse la confianza de los consumidores, antes y después de la compra

Los equipos de marketing son expertos en hacer promesas a los clientes: convirtámonos en expertos en cumplir esas promesas, superando con creces sus expectativas.

La confianza en una marca será mayor cuanto más cercano esté lo sugerido en su publicidad a la realidad de su producto o servicio tal y como la experimenta el cliente. Conviene evitar sorpresas derivadas de una comunicación poco eficaz. La proactividad a la hora de obtener feedback de los clientes es vital para asegurar este objetivo y consolidar una imagen de marca cien por cien fiable.

Y, por supuesto, la compra no es el final del camino. Continuar ofreciendo una experiencia de calidad con un servicio posventa exquisito será un argumento de peso para que esta compra se convierta en la primera de muchas. La confianza es el activo más valioso en los tiempos convulsos que corren; generarla y mantenerla a largo plazo ha de ser una prioridad.

4. Asegurarse de que los valores de la empresa están en sintonía con sus empleados

Tan importante como que una empresa tenga bien definidos sus valores centrales es que sea eficaz a la hora de comunicarlos, tanto a sus públicos externos como a los internos. Solo si existe una verdadera alineación de los profesionales con los valores de la empresa en la que desarrollan su labor puede darse la excelencia a la que aspiramos.

Las reuniones “one to one”, entre un empleado y su jefe inmediato, suelen ser eficaces para detectar y remediar posibles desconexiones o desajustes. Estos encuentros informales, que propician conversaciones en un tono un poco más relajado, sirven para profundizar en las perspectivas de la plantilla y tomar nota de su visión sobre la empresa. Pero sea cual sea el canal preferido en cada organización, lo importante es que este permanezca siempre abierto y que todas las partes estén dispuestas a comunicarse de manera honesta y productiva.

5. Pensar en cómo devolver a la sociedad algo más que rendimiento económico

Las empresas representan la vitalidad de la población, la capacidad de atender a las obligaciones pese a las dificultades. Trabajan para la sociedad y se desarrollan con ella. Durante estos meses, el tejido empresarial ha tenido que sortear un obstáculo tras otro, pero ha conseguido mostrar su fortaleza y resiliencia, y así lo seguirá haciendo.

Os propongo que en 2021 pensemos en lanzar un rayo de esperanza sobre la sociedad, poniendo el foco en los aspectos positivos que hemos descubierto durante nuestra lucha contra la pandemia: solidaridad, cooperación, compasión, valentía, generosidad… El año que empieza es un excelente lienzo en blanco en el que crear un mensaje inspirador a través de nuestras acciones. Démosle la bienvenida con el pincel ya en la mano.

En Alares nos dedicamos desde 1999 al cuidado de las personas y sus familias, a aportarles los mejores servicios personales, cariño y atención, en cualquier rincón de la geografía española o portuguesa  con personal de nuestra propia plantilla, y trabajamos con las empresas para que puedan utilizarlos para atraer y fidelizar emocionalmente a sus clientes y a sus empleados con servicios necesarios, hoy más que nunca, en su vida diaria personal y familiar.

En mi libro autobiográfico ¡Quédate conmigo! 20 claves para enamorar a tus clientes… ¡y que se queden contigo! he querido compartir las experiencias vitales y profesionales de varias décadas que me han ayudado a definir las claves para atraer y fidelizar clientes y empleados con éxito. Hoy todos tenéis la oportunidad para ponerlo en práctica, nunca ha sido mejor momento. Un libro solidario que puedes adquirir en este enlace, e incluso regalar a tus empleados y clientes en estas fechas. Te lo dedicaré personalmente. Y si quieres escuchar el audiolibro narrado por mí mismo, lo tienes gratis en el mismo enlace.

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