Cuidar y fomentar la salud mental en las empresas

Que la salud mental se está deteriorando a escala global es un hecho más que comprobado, y más aún a raíz de la pandemia de COVID-19. La depresión es hoy una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. Aun así, para una gran parte de la sociedad, la salud mental sigue siendo invisible, y los trastornos mentales, un tabú. ¿Cuál es la responsabilidad de las empresas en la mejora de esta situación? ¿Qué podemos hacer para cuidar de la salud mental en el entorno laboral?

¿Por qué cuidar de la salud mental debe ser una prioridad?

Para argumentar por qué jamás deberíamos restar importancia al cuidado de la salud mental, me gustaría, simplemente, citar algunas cifras. Creo que hablan por sí solas:

  • Según la OMS, el 9% de la población tiene algún problema de salud mental, y el 25% lo tendrá en algún momento de su vida. El 50% no recibirá ningún tratamiento.
  • En España, el riesgo de desarrollar, al menos, un episodio de depresión grave a lo largo de la vida es casi el doble en mujeres (16,5%) que en hombres (8,9%).
  • El riesgo de suicidio para personas con depresión es 21 veces superior a la población general. 200 personas intentan quitarse la vida cada día en España, y 10 lo consiguen.

Y si esto no fuera suficiente, podríamos hablar también de cómo los problemas de salud mental son una de las principales causas de absentismo (y presentismo) laboral, o de cómo, cada vez más, tanto profesionales como clientes dan preferencia a las empresas que se preocupan por el bienestar integral de sus empleados. Desde luego, no escasean los motivos para convertir la salud mental en una prioridad.

¿Cómo resolver un problema “invisible”?

Teniendo en cuenta los porcentajes y tendencias que hemos mencionado, ¿cuántas personas de tu entorno laboral consideras que pueden tener problemas de salud mental en este momento? Si piensas que ninguna, probablemente te equivoques. Y, sin embargo, lo más probable es que estén tratando de ocultarlo, con el sufrimiento añadido que esto representa, precisamente debido al estigma al que tendrían que enfrentarse de no hacerlo. ¿Cómo podemos crear una cultura empresarial que promueva la salud mental de los trabajadores?

1. Eliminar el estigma

Los prejuicios y los estereotipos en torno a la salud mental se lo ponen muy difícil a las personas con este tipo de trastornos. Nadie duda de la realidad de una fractura, ni de la necesidad de una escayola o de fisioterapia para curarla, pero a menudo existe resistencia a considerar los trastornos de salud mental como problemas de salud. Se culpabiliza a aquellos que los padecen por no “superarlo” o “cambiar de actitud”, y se les mira con aprensión o incluso desconfianza.

Combatir la desinformación educando a los trabajadores sobre salud mental ayuda a crear un entorno más seguro, en el que sea posible hablar abiertamente sobre el tema. De esta manera, será más fácil solicitar y ofrecer apoyo cuando sea preciso. Además, porque las palabras que usamos son muy importantes, debemos ser conscientes de nuestro lenguaje y evitar expresiones que perpetúan el estigma de la enfermedad mental.

2. Escuchar y practicar la empatía

Para alguien que no ha experimentado nunca un trastorno de salud mental puede resultar complicado entender la situación a la que se enfrentan las personas que viven con ellos. Y tampoco haber tenido una experiencia propia o cercana nos convierte automáticamente en expertos en las de todos los demás. Por ello, debemos incidir en la importancia de la empatía y la escucha activa.

La empatía es nuestra capacidad para ponernos en el lugar de otra persona y comprender sus sentimientos y emociones. Para desarrollarla es primordial trabajar la escucha activa, es decir, no limitarnos a oír, sino escuchar con el propósito de entender y, en este caso, apoyar. Este apoyo no consiste en tratar de resolver su problema “a nuestra manera”; recordemos que hablamos de salud, y esto debe quedar en manos de profesionales. Pero sí podemos asegurarnos de que cuenta con alguien a quien comunicar sus necesidades sin miedo a ser juzgado, y hacer lo posible por acompañarla en la búsqueda de soluciones.

3. Ofrecer recursos

Afortunadamente, cada vez más empresas están tomando conciencia de que la salud mental está indisolublemente unida a la salud física y su cuidado es un aspecto primordial para el bienestar integral de la persona. Por ello proporcionan a sus plantillas recursos como apoyo psicológico prestado por profesionales, acceso a programas de mindfulness o medidas de desconexión digital y conciliación.

El cuidado de la salud mental en el entorno laboral debe materializarse en iniciativas concretas y medibles, que puedan revisarse y mejorarse. Y, sobre todo, ha de tener en cuenta que las circunstancias y la experiencia de cada persona son diferentes, y adaptarse para prestar  en cada caso el apoyo necesario de la manera óptima.

Potencial para impulsar el cambio

Las empresas tienen un gran potencial para mejorar esta situación, para impulsar un cambio que no solo mejora el bienestar integral de las personas, sino que literalmente puede salvar vidas. Es una transformación necesaria a la que todos podemos, y debemos, contribuir para seguir construyendo esa sociedad de la que nos gustaría formar parte.

En Alares nos dedicamos desde 1999 al cuidado de las personas y sus familias, a aportarles los mejores servicios personales, cariño y atención, en cualquier rincón de la geografía española o portuguesa  con personal de nuestra propia plantilla, y trabajamos con las empresas para que puedan utilizarlos para atraer y fidelizar emocionalmente a sus clientes y a sus empleados con servicios necesarios, hoy más que nunca, en su vida diaria personal y familiar.

En mi libro autobiográfico ¡Quédate conmigo! 20 claves para enamorar a tus clientes… ¡y que se queden contigo! he querido compartir las experiencias vitales y profesionales de varias décadas que me han ayudado a definir las claves para atraer y fidelizar clientes y empleados con éxito. Hoy todos tenéis la oportunidad para ponerlo en práctica, nunca ha sido mejor momento. Un libro solidario que puedes adquirir en este enlace, e incluso regalar a tus empleados y clientes. Te lo dedicaré personalmente. Y si quieres escuchar el audiolibro narrado por mí mismo, lo tienes gratis en el mismo enlace.

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