Emprendimiento social y oportunidades de negocio sin inversión

Emprendimiento social

Tomar la decisión de emprender nunca es fácil, y en una situación tan delicada como la actual puede asimilarse más que nunca a dar un salto al vacío. Sin embargo, es en estos momentos tan inciertos cuando atreverse a buscar activamente la suerte (que nunca llega sola) puede mejorar más nuestro futuro. Conviene, pues, analizar bien las opciones y elegir la que mejor se adapte a nuestros objetivos y posibilidades. Porque, si bien emprender un negocio suele precisar de una importante inversión inicial, esto no es siempre así. Existen alternativas de emprendimiento social que lo ponen al alcance de casi cualquier persona. Quiero hablarte, como siempre, desde mi experiencia, de un caso práctico que lo demuestra.

Identifica las necesidades de los que te rodean

Para empezar, seas quien seas y estés donde estés, puedo asegurarte que mientras lees esto hay muchas personas de tu entorno cercano con necesidades sin cubrir en el ámbito de los servicios de asistencia. Y en cuanto dediques unos minutos a pensar en ello, empezarás a identificar quiénes son y qué necesitan, empezando, probablemente, por tu propia familia.

Estamos viendo, por ejemplo, cómo personas que hasta ahora nunca habían recurrido a la entrega de sus compras a domicilio se han convertido en usuarias asiduas. También hemos podido comprobar la gran necesidad de nuestros mayores de contar con apoyo y escucha activa por vía telefónica, que nos hemos esforzado por paliar con iniciativas como Ilumina una vida. O cómo la adopción vertiginosa del teletrabajo y las clases online nos está provocando dificultades que precisan de soporte informático. Y, por supuesto, la conciliación de la vida laboral y familiar sigue representando un reto, incluso para aquellos (desafortunadamente no muchos) que la tenían resuelta antes del inicio de la crisis.

Ocupar el océano azul

Y es que la situación provocada por la crisis del COVID-19 ha acelerado una tendencia que ya estaba presente en la sociedad española. Cada vez más, el consumidor demanda servicios a domicilio, que cubran sus necesidades de manera cómoda y cercana, y se adapten a las circunstancias cambiantes de su vida personal y laboral.

Existe, por tanto, una demanda creciente de servicios de asistencia a domicilio. Esto debería hacer saltar las alarmas de cualquier persona con espíritu emprendedor que esté buscando ese océano azul del que hablábamos hace unas semanas. Una vez identificado ese nuevo espacio para el consumo, las pregunta que surge es: ¿puedo acceder a él sin realizar una inversión prohibitiva? La respuesta está en el emprendimiento social.

Emprendimiento social y microfranquicias

Desde mi experiencia personal puedo hablar de ACTIONCARE, la microfranquicia social de distribución que puse en marcha con dos objetivos. El primero, generar un impacto social sostenible. ¿Cómo? Haciendo posible la disponibilidad de servicios personales y domésticos para todas las personas y familias durante las 24 horas y en cualquier lugar de España. Y el segundo, precisamente, hacer posible a muchas otras personas con espíritu emprendedor la creación de su propio negocio de distribución de estos servicios.

Este modelo de negocio permite poner en marcha una actividad respaldada por una compañía líder en su sector, ACTIONCARE, entidad del grupo Alares. Y la inversión requerida es prácticamente nula, ya que la labor a desempeñar no precisa de local ni empleados. Es un modelo de negocio tipo NETFLIX:, solo hay que generar suscriptores a los servicios. Esto te proporciona ingresos recurrentes mes a mes y de por vida, mientras los clientes sigan en alta. De la prestación de los servicios no debes preocuparte, de ello ya se encargan los expertos de Alares, la empresa nº 1 en España en asistencia privada a las personas en todos los lugares de España y Portugal.

La ventaja principal de las microfranquicias es que apenas requieren inversión por parte del franquiciado, ya que esta la asume el franquiciador. Es una iniciativa de emprendimiento social, que pone la creación de un negocio propio al alcance de una gran parte de la población que de otro modo no tendría esta opción. Y es este segmento de la población el que con más urgencia necesita oportunidades para mejorar su calidad de vida y alcanzar esa ansiada estabilidad financiera que la crisis actual ha hecho peligrar aún más.

Atrévete a dar el salto (con red)

Con esto quiero decirte que, si te estás planteando seriamente emprender, o crearte un plan alternativo por si fallara tu actividad actual, no te paralices. No te dejes desanimar por las circunstancias ni por los agoreros. Observa, reflexiona, encuentra una opción a la medida de tus objetivos y posibilidades, y atrévete a dar el salto. Y mucho mejor si puede ser con red, desarrollando tu negocio en equipo con otros como tú, con similares inquietudes, como en el ejemplo que te he contado de ACTIONCARE.

En mi libro ¡Quédate conmigo! 20 claves para enamorar a tus clientes… ¡y que se queden contigo! he querido compartir las experiencias vitales y profesionales de varias décadas que me han ayudado a definir las claves para emprender, atraer y fidelizar clientes con éxito. Hoy todos tienen la oportunidad para ponerlo en práctica, nunca ha sido mejor momento. Puedes encontrar más información en este enlace.

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