Los Premios Nacionales Alares 2021: la fiesta de las personas en el centro

El pasado martes tuvimos el placer de compartir momentos muy especiales en la Gala de entrega de los Premios Nacionales Alares 2021. Después de más de un año de encuentros marcados por la distancia y la mediación de una pantalla fue especialmente emocionante poder sentir la cercanía de las personas presentes en la ceremonia, un paso más en este camino hacia la recuperación de la normalidad. Me gustaría compartir con vosotros algunas imágenes de la Gala, así como mis reflexiones sobre el momento en el que nos encontramos y la dirección en la que continuar.

En primer lugar: gracias

Quiero agradecer en primer lugar a Sus Majestades los Reyes de España por haber asumido un año más la presidencia de honor de la Gala. También a D. Javier Fernández-Lasquetty, y al resto de autoridades que nos acompañaron. Y por supuesto, a las instituciones, directivos y profesionales que han logrado estos prestigiosos premios de Alares. Todos ellos son un ejemplo inspirador y un reflejo de cómo se pueden hacer las cosas en este país.

Gracias, también, de todo corazón y en nombre de todo el equipo de Fundación Alares, a todos los que habéis participado y enviado vuestras candidaturas para esta edición 2021. También sois ganadores. Participar en estos premios es mostrar ya una actitud y un propósito en el trabajo diario digno de admiración.

Y, por supuesto, gracias a cientos de personas que nos siguieron desde todos los rincones de España y Latinoamérica, a través de internet, por compartir nuestra emoción.

Tiempo de preguntas y respuestas

Con la entrega de los Premios Nacionales Alares 2021 homenajeamos, reconocemos y celebramos el conocimiento, la sabiduría y la bondad aplicadas al trabajo y a la vida. Es la fiesta de conciliación laboral y personal, de la responsabilidad social, de la inclusión y de la protección de aquellos que necesitan una mano, un punto de apoyo, para trabajar y ganarse la vida dignamente, y para que el resto de la sociedad no nos perdamos la oportunidad de beneficiarnos de su talento y su pasión.

Es la fiesta de “las personas en el centro”, el que ha sido mi lema a lo largo de estos 21 años de andadura profesional en Alares, y que cobra especial importancia tras el año 2020.

¿Cómo crecer? ¿Cómo salir adelante después de esta pandemia que nos ha golpeado en el punto más débil, haciéndonos sentir tan vulnerables, tan débiles?

¿Cuáles son las claves para asegurar la sostenibilidad? ¿Cómo volver a construir empleo y lograr la competitividad de las empresas en España?

La respuesta es siempre la misma: las personas. Hoy, más que nunca, después de lo vivido, estoy convencido de que solo las empresas que preserven el talento, que sean capaces de adaptarse, de ser flexibles y consideradas, de trabajar por el bienestar de sus equipos, poniendo los recursos y la atención necesarias, tendrán el músculo suficiente para dar un salto adelante y lograr sus metas.

La fortaleza es siempre humana, sensorial, emocional. Podremos comprar tecnología, y lo haremos, en un tiempo de máxima digitalización, pero sin olvidar jamás que los motores y objetivos seguirán siendo humanos. Que las emociones, como el amor y la felicidad, tienen que ver con el tiempo, la dedicación, los afectos. Cuando las personas de una organización se encuentran en el centro, la fuerza de su energía, las hacen imparables, imbatibles, sostenibles.

Los clientes eligen empresas sostenibles

Por supuesto, la ventaja competitiva que representa este foco en el bienestar de las personas que forman parte de una organización se multiplica cuando este se extiende a los públicos externos.

Hace tiempo que los clientes ya no deciden basándose solo en el precio o en las características del producto o servicio que les estamos ofreciendo. Quieren, ante todo, sentir que están haciendo negocios con la marca adecuada, y que detrás de esa marca hay personas que los reconocen y los aprecian como personas, no como números en un informe de ventas.

Y quieren saber también que la compañía en la que están confiando ha asumido un compromiso real con la sostenibilidad. Con el cuidado y la mejora del mundo que habitamos y que es nuestra responsabilidad proteger para los que vengan después.

Ilumina una vida

Esto nos ha quedado más claro que nunca antes durante los meses de confinamiento y estado de alarma. Las empresas que han sabido estar a la altura de lo que se requería de ellas en cada momento han logrado algo muy valioso a largo plazo: la consideración emocional positiva de sus clientes y de la sociedad en general.

Quiero, en este punto, extender mi agradecimiento de corazón a los más de 4000 voluntarios que han donado su tiempo al proyecto Ilumina una vida, puesto en marcha por la Fundación Alares. Gracias a su generosidad, durante este último año tan complicado para todos hemos podido acompañar y prestar apoyo emocional mediante atención telefónica gratuita a más de 17000 personas en toda España. Personas que al otro lado del teléfono han encontrado comprensión, alguien con quien compartir sus emociones, sus sentimientos. Alguien con quien conversar en momentos tan complicados.

Dado su gran impacto positivo para tantas personas, el programa ha quedado implantado para siempre en Fundación Alares, y no solo telefónicamente, sino también de manera presencial.

La responsabilidad es nuestra

Porque algo está claro, y es que la sociedad nos mira. Ya no hay posibilidad de esconderse, de alegar que la responsabilidad es de otros o de limitarse a seguir la corriente. Tampoco hay marcha atrás en la conquista de una conciliación real de la vida laboral, familiar y personal, para toda la diversidad de personas que componen nuestra sociedad; tampoco en la atención de las personas con discapacidad o con cualquier otro factor que las haga especialmente vulnerables en un determinado momento de sus vidas.

Una sociedad, como una familia, se mide por la capacidad de atender al que más nos necesita; de no dejar atrás a nadie, porque todos somos parte del mismo universo y, como las estrellas de una galaxia, conviene que todas brillen con su propio nivel de intensidad.  Es la diversidad, la riqueza, y ese es, también, el camino de la innovación y la creatividad.

Con cada nueva edición de los Premios Nacionales Alares celebramos no solo buenas intenciones y compromisos, sino logros y resultados tangibles obtenidos gracias al trabajo de personas que, con su dedicación y tesón, están marcando el rumbo en el mundo laboral. Sigamos, pues, celebrando. Nos toca, más que nunca, hacer una apuesta por la vida.

Os dejo con algunas imágenes de la parte sin duda más importante de la Gala de entrega de los Premios: las personas que nos acompañaron.

En Alares nos dedicamos desde 1999 al cuidado de las personas y sus familias, a aportarles los mejores servicios personales, cariño y atención, en cualquier rincón de la geografía española o portuguesa  con personal de nuestra propia plantilla, y trabajamos con las empresas para que puedan utilizarlos para atraer y fidelizar emocionalmente a sus clientes y a sus empleados con servicios necesarios, hoy más que nunca, en su vida diaria personal y familiar.

En mi libro autobiográfico ¡Quédate conmigo! 20 claves para enamorar a tus clientes… ¡y que se queden contigo! he querido compartir las experiencias vitales y profesionales de varias décadas que me han ayudado a definir las claves para atraer y fidelizar clientes y empleados con éxito. Hoy todos tenéis la oportunidad para ponerlo en práctica, nunca ha sido mejor momento. Un libro solidario que puedes adquirir en este enlace, e incluso regalar a tus empleados y clientes. Te lo dedicaré personalmente. Y si quieres escuchar el audiolibro narrado por mí mismo, lo tienes gratis en el mismo enlace.

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